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IA que predice urgencias… y la intuición de Florence Nightingale.

  • Foto del escritor: Mirlo Blanco Health Care
    Mirlo Blanco Health Care
  • 29 may 2025
  • 1 Min. de lectura

Noticias que florecen en los pasillos

Esta semana, el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha puesto en marcha un sistema de inteligencia artificial capaz de anticipar complicaciones graves horas antes de que se manifiesten en los signos vitales. Entrenado con miles de historiales clínicos, este sistema alerta a los equipos asistenciales y permite actuar antes de que sea demasiado tarde.

Un avance que promete salvar vidas. Pero también plantea una vieja pregunta con acento nuevo: ¿puede una máquina sustituir la mirada entrenada de quien cuida?

Cuando la linterna era el algoritmo

En 1854, Florence Nightingale recorría los hospitales de campaña en Crimea. No tenía sensores, ni pantallas. Solo llevaba su cuaderno de notas, su lámpara... y una sensibilidad entrenada en el silencio.

Observaba patrones invisibles, reorganizar espacios, anticipar brotes. Ella también predecía urgencias, pero lo hacía con la intuición que brota de la atención profunda y la experiencia en su profesión.

Su famoso “Diagrama de la Rosa”, mostraba cifras, además de una narrativa de cuidado que transformó el sistema de salud británico.


retrato de Florence Nightingale

¿Predicción o presencia?

La tecnología puede (y debe) ayudarnos. Pero si no la acompañamos de mirada crítica y ética, corremos el riesgo de deshumanizar el cuidado.

¿Estamos usando la inteligencia artificial para acercarnos más al paciente... o para alejarnos más rápido de su lado?



Florence preguntaría hoy: 

¿Quién cuida del dato cuando nadie lo mira?

Y nosotros, desde El diagrama de la rosa 4.0, respondemos: 

El dato debe servir al cuidado, no reemplazarlo.




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